La convención sobre Biodiversidad realizada en Río de Janeiro en 1992 reconoce a los recursos zoogenéticos como patrimonio de la humanidad y sostiene que es deber de todos los pueblos velar por el mantenimiento de la diversidad de los animales domésticos. Sin embargo, la tendencia creciente a nivel mundial es la de producir con un número muy limitado de razas, cada vez más homogéneas por la selección practicada. Es importante comprender que la variabilidad es un factor fundamental para la selección y adaptación de los individuos a los diferentes ambientes y sistemas de producción existentes en el mundo. Una excepción en este sentido la constituyen las razas Criollas, de diferentes especies, que sufrieron un lar go proceso de selección natural y sin embargo conservan la variabilidad. El bovino Criollo Argentino es una demostración de esa riqueza genética que le permite vivir en lugares tan diferentes como la Puna jujeña, la Pampa húmeda, la selva tucumano-oranense, o la precordillera andina. La conservación de la biodiversidad debe ser una preocupación de todos, pero no terminamos de entender nuestra responsabilidad en el tema. Todos los días escuchamos la extinción de una nueva especie animal o vegetal, que ya no veremos, pero ¿qué actitud asumimos ante esta situación? La utiliza